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domingo, 28 de julio de 2013

Entrevista // Skay - Diario Uno, Mendoza 27-07-2013

Skay: “Los Redondos son una calesita que se quedó sin electricidad”

Charla con Skay Beilinson, que toca este domingo en el auditorio Bustelo. Un hombre sin celular que no escucha música y es parte de un mito.

Hombre de pocas palabras si los hay. Eduardo Skay Beilinson sabe muy bien qué va a contestar ante cada pregunta y es muy preciso. Cuesta hacerlo salir del cascarón y entablar una charla con él, pero sino fuera de esta manera no se justificaría el halo de mito que se extiende alrededor de él y sus ex compañeros de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El protocolo para dar con él es el mismo desde hace varios años. Al periodista le dan un número fijo (de Buenos Aires), hay que dejar que el teléfono suene hasta que se activa un contestador, anunciarse y recién ahí alguien levanta el teléfono.
Cuando Skay dialoga con Escenario & Tendencias se lo nota de muy buen humor, es cordial y uno llega a imaginar que es una persona ideal para compartir unos mates. Tomar mate es justamente una de las cosas que confiesa hacer diariamente.
Antes de lanzar nuevo disco, titulado La luna hueca, ofrecerá un recital en Mendoza, que ya recibió el mote de “previa” a la misa ricotera que dará el Indio Solari aquí, en septiembre.
En el show que ofrecerá mañana, en el Bustelo, la novedad serán los nuevos temas que presente, los cuales él dice, lo tienen muy entusiasmado.
–Tu disco nuevo estaba anunciado para julio, ¿cuándo sale La luna hueca?
–Están fabricándose las tapas, está todo listo, yo calculo que para fin de mes o los primeros días de agosto ya va a salir.

–Es decir, que en el recital de mañana habrá una buena porción de novedades...
–Sí. Por lo menos cuatro o cinco temas vamos a estar tocando allí.

–¿Qué se puede esperar de este nuevo trabajo?
–Bueno, de alguna manera en todo lo que uno hace canaliza lo que le está pasando. En este caso, son historias contadas a través de diez canciones. Historias en las que irrumpe lo inesperado, cosas que en realidad son la inconsciencia.

–¿Por qué se llama La luna hueca? Porque ya en tu disco anterior hablabas de la luna en Luna fez….
–La luna siempre despierta cierta fascinación y la luna hueca es como la luna encantada para mí. Es la luna de los poetas, la de los enamorados, de los aventureros, de los locos. Y es hueca porque en esa “oquedad” es donde se esconde el misterio.

–¿Intentás develar su misterio?
–No, porque el misterio nunca se puede develar. Es algo que se insinúa y que vas descubriendo de a poco. Estas canciones hablan de historias que suceden en ese lugar.

–¿Te proponés objetivos a la hora de empezar a grabar un disco? El anterior, por ejemplo, hacía referencia a un viaje...
–En este caso, la temática podría ser esa especie de misterio y de incógnita que uno va resolviendo y que irrumpe de pronto en un vuelo insólito e inesperado. Eso que de alguna manera es una especie de perplejidad ante lo desconocido.


Sus años como mendocino –¿Qué recordás del tiempo que viviste en San Rafael?
–Viví un par de años allá, cada tanto viajábamos para Buenos Aires y armábamos alguna presentación con Los Redondos. En esa época conocí gente entrañable, que quise muchísimo y que sigo queriendo. A pesar de que nos fuimos, los guardo siempre en mi corazón. Mendoza es una tierra fascinante y San Rafael sobre todo me parece muy lindo.

–¿Cómo se dio esa mudanza?
–Fue en los años ’80 y surgió la posibilidad de ir a trabajar allí. Unas tierras que estaban en formación, una finca que había que reacondicionar y la posibilidad de instalar una bodega. Nos embarcamos en el proyecto sin saber prácticamente nada al respecto, pero nos contactamos con gente que sabía del asunto. Fue una aventura.

–Con 61 años, cuando mirás para atrás, ¿hay algo de lo que te arrepentís?
–No, porque los años, hasta ahora, me sientan muy bien. Cada vez tengo más ganas de hacer cosas y cada vez tengo más claro cómo hacerlas. Tengo la suerte de encontrar buenos compañeros que me ayudan a llevar adelante este viaje y estoy muy entusiasmado. Me siento absolutamente creativo y en pleno uso de mis facultades. Estoy tocando mejor, componiendo mejor así que para mí esto se está poniendo cada vez más interesante.

–¿Qué música estás escuchando?
–Escucho poca música y sobre todo en momentos como estos, cuando estoy grabando. Estoy muy metido dentro de la canciones, en los arreglos, pensando en cambios. Reviendo las letras y replanteando los temas una y otra vez. No soy de escuchar mucha música, en realidad.

–¿Y vas a recitales?
–A recitales grandes no voy, me gustan más los lugares pequeños. Hace poco vi a Television, que fue un grupo de los ’70. Una banda que nos marcó a muchos y fue un privilegio ir.

–¿Cómo es un día en la vida de Skay? Ayer, por ejemplo, ¿qué hiciste?
–Por las mañanas, generalmente, salgo a caminar y a refrescar un poco los pulmones y la cabeza, meditar un poco. Por la tarde, estuvimos ensayando con la banda. Después viene lo habitual, como comer, matear y dormir.

–¿Usás las redes sociales o internet?
–No. No tengo ni celular ni computadora ni mail ni nada de eso.

–La Negra Poli (la esposa y manager) se encarga de eso…
–No, tampoco usa ella. Somos analógicos. Para nosotros es lo mejor. Es difícil porque no tenés muchas posibilidades de elegir, pero lo hacemos así.

–¿Se te pasa por la cabeza cómo sería una vuelta de los Redondos?
–Pienso que los Redondos es como una especie de calesita que se quedó sin electricidad, se quemó el generador, así que me resulta muy difícil imaginar cómo sería volver a hacer andar esa calesita. Tendría que volver a aparecer la electricidad. Es difícil que aparezca esa chispa de nuevo.

¿Podrías volver a ser amigo del Indio Solari o esa puerta está cerrada?
–No. Nunca hay nada cerrado. El tema es que no nos vemos. A él lo veo entusiasmado con lo suyo. Nunca me ha llamado por teléfono, entonces no nos vemos. Nada más simple que eso.